Así vivimos la feria.
Desde el miércoles 9, y tras la inauguración del alumbrado comenzó la entrada que no ha cesado hasta el domingo a última hora con nuestros mayores viendo el espectáculo de “Se llama copla”. Cada día en un ir y venir de todos los vecinos de La Carlota y todos los pueblos de alrededor, las calles estaban siempre llenas, pero no saturadas, excepto el sábado, que no cabía ni un alfiler. Y tras cinco días de diversión, la feria de La Carlota dice adiós hasta el año que viene, que esperemos que sea igual o mejor que este año.









































