HONDURAS Golpe de Estado
CONFLICTO | Golpe de Estado
La OEA expulsa a Honduras mientras Zelaya planea volver hoy al país

Soldados hondureños en las pistas del aeropuerto de Tegucigalpa.| AFP
- El motivo oficial es la 'ruptura del orden democrático'
- La medida es la más contundente de la OEA desde 1991
- Sólo Cuba, en 1962, fue excluida de la organización
Agencias | Madrid
La OEA decidió suspender, con efecto inmediato, la participación de Honduras en el organismo interamericano como respuesta al golpe de Estado que tuvo lugar el pasado domingo y que sacó del poder a Manuel Zelaya.
Esta es la primera vez desde la firma de la Carta Democrática Interamericana en 2001 que los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) deciden suspender a un Estado miembro, aunque existe un precedente anterior con la exclusión de Cuba en 1962.
La expulsión de la OEA y la vuelta de Zelaya, que ha anunciado su regreso al país este mediodía, han disparado las alertas en Tegucigalpa, donde "dos granadas han explotado a las 23.00 hora local (durante el toque de queda) en las sedes del periódico La Tribuna y del Canal 11 de televisión, sin causar daños.
Los medios de comunicación son objetivo de las críticas y la ira de los partidarios de Zelaya que reprochan a los principales periódicos y radios del país ser complices del golpe de Estado".
La decisión de la OEA fue adoptada tras el fracaso de las gestiones diplomáticas encabezadas por Insulza durante las 72 horas de plazo que le dio una Asamblea General extraordinaria convocada esta semana para tratar la crisis desatada con el golpe de Estado que el pasado domingo provocó la expulsión de Honduras del presidente Manuel Zelaya.
Los países miembros del máximo organismo interamericano votaron a mano alzada la suspensión de Honduras, con 33 votos afirmativos -se necesitaban únicamente 24, dos tercios de la cámara-, informó el canciller argentino, Jorge Taiana, que preside la XXXVII Asamblea General de la OEA.
La suspensión de Honduras se produce en virtud del artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana (CDI) firmada en 2001, que es el que prevé las posibles sanciones a un Estado miembro en caso de que se constate la "ruptura del orden democrático" que el documento establece debe prevalecer en el hemisferio occidental.
Según dicho artículo, una vez convocada la Asamblea General a un "período extraordinario de sesiones", como ha sucedido en el caso de Honduras, si las gestiones diplomáticas resultan "infructuosas", la OEA puede tomar la decisión de "suspender a dicho Estado miembro del ejercicio de su derecho de participación" en el organismo hemisférico si se cuenta con el voto afirmativo de dos tercios de los países miembros. Una vez aprobada, dicha suspensión entrará en vigor "de inmediato", agrega el artículo.
Nuevas obligaciones para Honduras
Pese a su suspensión, el país sancionado "deberá continuar observando el cumplimiento de sus obligaciones como miembro" de la OEA, especialmente "en materia de derechos humanos", especifica la CDI que, además, indica que la OEA "mantendrá sus gestiones diplomáticas para el restablecimiento de la democracia en el Estado miembro afectado". La "suspensión" de un país de la OEA tiene consecuencias directas en materia político-diplomática.
Las implicaciones están estipuladas en el artículo 9 de la Carta de la OEA, según el cual el país sancionado "podrá ser suspendido del ejercicio del derecho de participación en las sesiones de la Asamblea General, de la Reunión de Consulta, de los Consejos de la Organización y de las Conferencias Especializadas, así como de las comisiones, grupos de trabajo y demás cuerpos que se hayan creado". Asimismo, queda suspendida de la Junta Interamericana de Defensa (JID) que forma parte también del sistema interamericano.
Observadores coinciden en que la medida adoptada contra Honduras es la más contundente de la OEA desde 1991, cuando acordó el envío urgente a Haití de una comisión de cancilleres y del entonces secretario general del organismo, Joao Clemente Baena Soares, para lograr la restitución de Aristide, con la amenaza de un aislamiento político, diplomático y económico de trasfondo.
Entretanto, el organismo hemisférico desestimó la decisión del gobierno de facto de Honduras de retirarse del organismo apelando al artículo 143 de la Carta de la OEA, al no reconocer a ninguna autoridad instaurada en Tegucigalpa tras el golpe de Estado del pasado domingo.
CONFLICTO | Zelaya anuncia su regreso a Honduras para este domingo
La Iglesia hondureña apoya el golpe y los seguidores de Zelaya esperan su llegada

El Ejército ya ha tomado posiciones en torno al aeropuerto internacional. | Reuters
Efe | Tegucigalpa
La jerarquía de la Iglesia católica hondureña dio su respaldo al golpe de Estado del pasado domingo y pidió a Manuel Zelaya que no vuelva al país, mientras varios miles de seguidores del depuesto presidente marcharon hasta las inmediaciones del aeropuerto en un "acto simbólico".
A 24 horas del anunciado regreso de Manuel Zelaya, varios miles de seguidores del depuesto presidente pusieron en escena una suerte de ensayo general de ese arribo, al manifestarse ante la terminal aeroportuaria con la quema de neumáticos, pero sin que se registraran incidentes con la Policía, que acordonó el acceso al aeródromo.
El asesor del Comité Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras, Rafael Alegría, uno de los promotores de las movilizaciones a favor de Zelaya que se repiten desde el domingo indicó que el objetivo de la marcha fue "dar un mensaje a los golpistas de que somos muchos". Alegría tildó la aproximación al aeropuerto de "acto simbólico" y aseguró que regresarán el domingo con mucha más gente para recibir a Zelaya, derrocado el domingo anterior por los militares.
Zelaya, acompañado por 'varios presidentes'
El presidente ratificó que el domingo regresará a Tegucigalpa junto a "varios presidentes", pidió a sus seguidores que lo vayan a recibir sin armas y a quienes lo derrocaron les advirtió que "están rodeados".
"Nos vamos a presentar en el aeropuerto en Tegucigalpa con varios presidentes, varios miembros de comunidades internacionales. Este domingo estaremos en Tegucigalpa abrazándolos, acompañándolos para hacer valer lo que tanto hemos defendido en nuestra vida, que es la voluntad de Dios a través de la voluntad del pueblo", dijo en una alocución transmitida por la emisora Telesur.
Las nuevas autoridades hondureñas han advertido de que si el presidente depuesto regresa al país, será detenido inmediatamente, ya que está acusado de abuso de autoridad, violación de los deberes de los funcionarios y traición a la patria, entre otros delitos.
La Iglesia se pone del lado de los golpistas
En Honduras, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez apareció en las televisiones y emisoras de radio para dar su respaldo a las nuevas autoridades y asegurar que "los tres poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, están en vigor legal y democrático de acuerdo a la Constitución de la República".
La declaración se produjo al día siguiente de que el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, visitara Tegucigalpa y reconociera "que la ruptura del orden constitucional persiste" y que "los que hicieron esto no tienen por el momento ninguna intención de revertir esa situación".
La Iglesia estimó que "las instituciones del Estado democrático hondureño están en vigencia" y hasta llegó a hacer una interpretación de la Constitución para determinar si Zelaya era presidente o no en el momento en que fue sacado violentamente por los militares del poder y del país.
Según el religioso, como el artículo de la Constitución que establece la imposibilidad de reelección del presidente señala que "quien proponga la reforma" de ese artículo "cesa de inmediato en el desempeño de su cargo", Zelaya ya no era presidente cuando los militares lo sacaron en pijama de la casa. En un paréntesis y al cierre de la lectura del comunicado, Rodríguez hizo "un llamado al amigo José Manuel Zelaya" para que no regrese al país.
'Posible baño de sangre'
"Pensemos si una acción precipitada, un regreso al país en este momento, podría desatar un baño de sangre. Sé que usted ama la vida, sé que usted respeta la vida. Hasta el día de hoy no ha muerto un solo hondureño, por favor, medite, porque después sería demasiado tarde", acotó.
Zelaya asiste a la Asamblea General Extraordinaria de la OEA que decidirá si suspende a este país centroamericano de su participación en el organismo interamericano.
En un intento de adelantarse a esa decisión de la OEA, el Gobierno de Roberto Micheletti, que sustituyó a Zelaya, anunció públicamente en la noche del viernes la denuncia de la Carta de la OEA.
"Por este medio comunica a usted que (Honduras) denuncia la Carta de la OEA, de conformidad con lo previsto en el artículo 143 de la misma, con eficacia inmediata", indicó la vicecanciller del Gobierno de Micheletti, Marta Lorena Alvarado, al leer una carta dirigida a Insulza. Sin embargo, Insulza aseguró hoy que esa renuncia al mecanismo interamericano "no tiene efecto jurídico", porque el Ejecutivo carece de legitimidad.
"Como el Gobierno de (Roberto) Micheletti no está reconocido, es como si usted dijera que va a retirarse de la OEA, no tiene ningún efecto jurídico", dijo Insulza en declaraciones a un medio chileno, al subrayar que para la comunidad internacional el Gobierno instaurado el domingo "no existe jurídicamente".
HONDURAS | Marcha frente al aeropuerto de Tegucigalpa Seguidores del depuesto presidente de Honduras protestan contra su salida. | Efe Efe | Tegucigalpa Miles de seguidores de Manuel Zelayase congregaron frente al aeropuerto de Tegucigalpa, y bloquearon por momentos el acceso, tras marchar por toda la ciudad, un día antes del anunciado regreso al país del depuesto presidente de Honduras. Los manifestantes, entre 8.000 y 10.000, ocuparon una franja de unos cien metros frente a la terminal, y quemaron algunas llantas, sin que se produjeran incidentes con la Policía, que acordonó el lugar para impedir el acceso a las instalaciones del aeródromo. En el techo de la terminal también fueron dispuestos varios francotiradores del Ejército. El asesor del Comité Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras, Rafael Alegría, uno de los promotores de las movilizaciones que se repiten desde el domingo a favor de Zelaya, explicó que el objetivo de la marcha fue "dar un mensaje a los golpistas de que somos muchos". Alegría tildó la aproximación al aeropuerto de "acto simbólico" y descartó que los manifestantes se vayan a quedar en el lugar hasta mañana, domingo, día en que Zelaya ha anunciado que regresará al país acompañado por "varios presidentes". También en el lugar se concentraron varias decenas de taxis que acordonaron las vías de acceso a la terminal aeroportuaria. "Mañana vamos a hacer una marcha similar, pero con mucha más gente y vamos a estar desde la mañana, vamos a llegarnos hasta el aeropuerto y recibirlo", explicó Alegría. "Él (Zelaya) ha dicho que va a abrazar a su pueblo y esperamos que eso suceda", agregó. Zelaya confirmó que mañana regresará a Tegucigalpa junto con "varios presidentes", pidió a sus seguidores que vayan a recibirlo sin armas, y a advirtió a quienes lo derrocaron que "están rodeados". "Nos vamos a presentar en el aeropuerto en Tegucigalpa con varios presidentes, varios miembros de comunidades internacionales. Este domingo estaremos en Tegucigalpa abrazándolos, acompañándolos para hacer valer lo que tanto hemos defendido en nuestra vida, que es la voluntad de Dios a través de la voluntad del pueblo", dijo en una alocución transmitida por la emisora Telesur. Por su parte, el ex canciller Milton Jiménez declaró a una emisora local que Zelaya regresará el domingo e hizo un llamamiento a los seguidores a que se manifiesten sin violencia. Zelaya fue detenido y expulsado del país por las Fuerzas Armadas el domingo pasado y, posteriormente, destituido por el Congreso, que nombró en su lugar a Roberto Micheletti, en un acto repudiado por toda la comunidad internacional. El Ministerio Público hondureño cursó esta semana una orden de búsqueda internacional contra Zelaya acusado de abuso de autoridad, violación de los deberes de los funcionarios y traición a la patria, entre otros delitos, por los que dijo que podría ser condenado a 20 años de cárcel, y ha advertido de que si el depuesto presidente regresa al país será detenido inmediatamente.Seguidores de Zelaya claman contra los golpistas en vísperas de su vuelta
El presidente depuesto regresará a Honduras



