Local/ Los rumanos de la reyerta dejan el municipio
LA CARLOTA FIN DE UNA SITUACION TENSA.
El dueño de la vivienda donde residían no prorroga el contrato de alquiler.El grupo entrega las llaves y se marcha en dirección a Madrid y Sevilla
J.L. Piñol
El grupo de rumanos que el pasado martes protagonizó unos incidentes en los que se vieron involucrados al menos cincuenta personas de La Carlota con una reyerta multitudinaria, que se salvó con cuatro heridos, ha abandonado el domicilio donde residían en esta localidad, en el número 16 de la calle Maestro Domingo Muñoz.
El propietario de la vivienda que la tenía en alquiler con esta familia rumana decidió, ante la gravedad de los hechos que se habían producido, y una vez terminado el contrato correspondiente de alquiler, no prorrogar esta situación. Por lo tanto, les exigió que entregasen la llave y que abandonaran su vivienda, cosa que los rumanos hicieron durante la mañana de ayer, unos dirección a Sevilla y otros dirección a Madrid.
Con esta situación los vecinos de la barriada del Perú ponen fin a una situación tensa, que se originó el martes sobre las 0.10 horas, cuando dos jóvenes que fueron a comprar tabaco a un establecimiento de la localidad observaron al salir del mismo cómo la motocicleta que llevaban se encontraba tirada en el suelo y tres rumanos la estaban pateando. Al increparles sobre ello se produjo un enfrentamiento que no llevó a más ante la huída de los jóvenes.
Sin embargo, al llegar estos chicos a su domicilio y contar lo sucedido los vecinos levantaron en cólera y se dirigieron a la vivienda de los rumanos, donde se produjo un altercado de orden público entre los vecinos carloteños y el grupo de rumanos, con intercambio de abundante cantidad de piedras, que se saldó con un cristal roto de la vivienda y sobre todo con el suceso de cuatro heridos leves.
Para ello se necesitó la intervención de varias dotaciones de la agentes de la Guardia Civil de los puestos cercanos y también de la Policía Local para calmar el tumulto, que se saldó con la detención del ciudadano rumano V.O., de 28 años, al que le constan ocho detenciones anteriores, y precisamente, en ese momento portaba un arma blanca ante la presencia de los vecinos.



