La máquina de rayos X, el invento científico más importante
- Por delante de la penicilina y de la doble hélice de ADN
Una radiografía de manos.
Con 9.581 votos, la máquina de rayos X se alza claramente con el primer puesto, seguida de la penicilina (6.825 votos) y la doble hélice de ADN (6.725). El profesor británico y presidente del Colegio Real de Radiólogos, Andy Adam, se ha mostrado "encantado" al conocer los resultados. "La cámara de rayos X ha revolucionado la práctica médica y esta tecnología ha avanzado tanto que estamos ya llegando a la era del 'paciente transparente' ", ha declarado al diario 'The Times'.
Los Rayos X vieron la luz el 8 de noviembre de 1895, gracias al trabajo del profesor Wilshelm Conrad Roentgen, que por este descubrimiento recibiría el Premio Nobel. Desde la Sociedad Española de Radiología Médica señalan que "la radiología ha contribuido de forma esencial a mejorar y favorecer la salud de la población general, tanto como el desarrollo de medicamentos".
En este 'Top 10' de los inventos más significativos, la máquina de Rayos X se ha impuesto a productos tan variados como el automóvil modelo T de la Ford, el primer vehículo familiar producido en masa; el motor de vapor, que desató la revolución industrial; el cohete alemán V2, el primer misil balístico que fue el precursor del cohete espacial; el telégrafo eléctrico; la primera locomotora moderna - la famosa 'Stephenson's Rocket-'; y la computadora 'Pilot ACE', la primera construida en Gran Bretaña.
"El hecho de que los tres primeros puestos estén ocupados por avances médicos indica que los ciudadanos aprecian mucho la investigación que sirva para mejorar su salud. Es lo más importante", indicó Ben Bradshaw, secretaria de Estado de Cultura y Deportes durante la presentación de los resultados.
Pero como en casi todas estas clasificaciones hay algún motivo de polémica, ésta no iba a ser menos. El invento que más ha dividido la opinión es el 'cohete V2' -que ha obtenido el puesto 5 del ránking-, ya que fue utilizado por el ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial para bombardear Londres. Sin embargo, el experto Adrian Nahum señala que éste fue el primer objeto producido por el hombre que logró viajar más allá de la atmósfera de la Tierra.



